
Cuando hay tantas estaciones cerradas es tiempo de pensar qué hacer, si rehabilitarlas, si dejarlas en la incertidumbre de la interperie o incluso en caminar de otro modo y desestimar cualquier tipo de estación anterior.
Entre tantos escombros y sombras del pasado que deambulan por el presente, lo único que tengo claro es que solamente el que haya apostado por la amistad sabrá lo que es la desilusión.